Uno de los mejores momentos del día al llegar a casa es poder saludar a nuestro perro, quien siempre llega feliz moviendo su colita; lo que muchos no saben, es que la cola de un perro es mucho más importante de lo que parece.

Desde el aspecto físico, la colita es parte vital para tu perro, ya que es una prolongación de su columna vertebral y le permite mantener el equilibro y realizar movimientos más fluídos.

Desde la parte social y comunicativa, la colita le permite a un perro expresarse con las personas y otros perros, además de favorecer el esparcimiento de feromónas que les permiten brindar información implícita a otras mascotas.

La colita de un perro puede expresar mucho más que felicidad y eso es lo que conoceremos a continuación:

  • Movimiento en círculos: Este movimiento nos muestra que el perro siente simpatía por nosotros y ganas de jugar.
  • Movimientos rápidos de un lado a otro: Refleja felicidad y alegría, pero también puede reflejar nervios e impaciencia.
  • Movimientos cortos y rápidos: Es la postura típica previa a un ataque, por lo general va acompañado de orejas hacia atrás y mostrar los colmillos.
  • Cola levantada y punta hacia arriba: Con esta postura el perro muestra su autoridad y dominancia hacia otros perros.
  • Cola levantada y curva: De esta forma, el perro demuestra toda su confianza y tranquilidad.
  • Cola extendida de forma horizontal: Con esta posición de la colita, el perro demuestra que hay algún factor externo que llama su atención.
  • Cola extendida de forma horizontal pero rígida: Con esta posición nuestro perro refleja tensión y no desea que nadie invada su espacio.
  • Cola baja y fuera de las patas: Con esta postura de la colita podemos notar que nuestro perro se siente tranquilo y relajado.
  • Cola baja, cercana a las patas y ligeros movimientos: De esta forma el perro nos muestra su inseguridad y no se siente confiado de lo que lo rodea.
  • Cola entre las patitas: Es la típica postura del miedo. Con esta postura el perro siente temor a ser agredido o muestra sumisión a otro miembro de su manada.

Cómo hemos visto hasta ahora, la cola de un perro es mucho más importante de lo que parece, y es por esto que jamás debemos cortarla con fines estéticos, ya que no solo estaremos impidiendo que se comunique con otras personas y mascotas, sino que también será más propenso a enfermedades en su cadera, patas y espalda.

Nuestros perros tienen mucho que decirnos con su colita, y aprendiendo a identificar todos sus gestos, podremos fortalecer nuestros lazos con ellos y disfrutar de una relación más sana y feliz.

Luisa Taborda
Auxiliar Área Digital
www.kanu.pet

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