El mal olor puede deberse a varios factores entre ellos el sudor, la suciedad o la presencia de hongos, entre otros. Aunque la mayoría son por causas que no afectan la salud de nuestra mascota.

Es importante descartar en primer lugar que se tratase de alguna enfermedad de la piel, por ello hay que estar muy pendientes de la salud de nuestra mascota y estar revisando frecuentemente piel y oídos, para descartar alguna anomalía que esté asociada al mal olor en ellos. De manera hay que tener presente un protocolo de limpieza para evitar el mal olor:

  1. CEPILLAR REGULARMENTE A TU MASCOTA:
    El cepillado es una práctica necesaria en el aseo diario de las mascotas; no solo elimina el pelo muerto sino que además nos ayuda a eliminar el polvo y la suciedad que pueda adherirse en la calle e incluso en el mismo hogar.
  2. BAÑA A TU MASCOTA SOLO CUANDO LO NECESITE:
    No debemos bañarlos en exceso; eso se debe a que nuestras mascotas tienen una grasa natural en la piel que los protege y les aísla del entorno, al eliminar esta capa con demasiada frecuencia, hacemos inconscientemente que nuestro perro huela aún peor. De igual forma al momento de secar hay que verificar que si estén bien secos, ya que la humedad puede causar mal olor e incluso hongos.
  3. HACER UN BUEN ASEO EN BOCA Y OIDOS: Tanto la boca como los oídos son zonas que producen mal olor, por ese motivo es fundamental que mantengamos una higiene correcta y constante de estas partes del cuerpo de nuestra mascota. En el mercado podrás encontrar productos como: cremas dentales, enjuagues bucales, cepillos de dientes y diferentes productos especializados en el lavado de oídos.

Recuerda que el uso y aplicación de estos productos debe realizarse bajo la supervisión de tu Médico Veterinario de confianza, ya que en ocasiones sin querer y por falta de información podemos causar daños en nuestra mascota.

¡Cuídalo y haz que sea el más saludable!

Vanessa Restrepo
Peluquería Kanú Los Colores
www.kanu.pet

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