Mitos sobre los gatos

Los gatos son animales únicos, misteriosos y sobre ellos se desconocen muchos aspectos. Por lo tanto aquí te dejamos algunos mitos que se han creado alrededor de los mininos, pero no son verdad. La idea es que sigas conociendo a tu amigo peludo y disfrutando de su compañía y su amor, ya que cada uno es diferente y tiene su propia personalidad.

  • Tienen siete vidas

Lamento decirte que tu gato no tiene siete vidas, sino una sola como todos nosotros. Esta frase surgió al observar su agilidad y admirable flexibilidad. Gracias a esto pueden evitar sufrir accidentes, pero no quiere decir que sean inmortales, por el contrario, son muy delicados y necesitan mucho cuidado.

  • Los gatos negros son de mala suerte

Ningún gato, de ningún color es de mala suerte, pero debido a esta mala fama que se les ha creado, los gatos negros son los que más abandonan y los que menos adoptan. Esta leyenda surgió desde la edad media cuando fueron asociados con el mal y la hechicería. En la época de cacería de brujas era arriesgado tener uno ya que podían pensar que estabas practicando magia negra.

  • Siempre caen de pie

¡MENTIRA! Es verdad que son muy ágiles y poseen un esqueleto bastante flexible, pero depende del tiempo de caída para que el gato alcance a dar la vuelta y caer de pie. También tienen mucho que ver otros factores como la habilidad del gato y el grado de desarrollo de sus huesos. Igualmente esto no implica que esté exento de sufrir alguna lesión. Por lo anterior es mejor evitarles cualquier caída.

  • Les gusta la leche

Los cachorros tienen una enzima llamada lactasa, la cual degrada la lactosa que contiene la leche, pero esta desaparece después de ser destetados. Por lo tanto darle leche o cualquier derivado lácteo puede provocarle enfermedades gastrointestinales.

  • Son solitarios y no necesitan a nadie para subsistir

Es cierto que los gatos son animales independientes que disfrutan de la soledad, pero también es cierto que son sociables por naturaleza. Aunque les gusta estar solos, prefieren estar acompañados; disfrutan mucho la compañía y atención de sus seres queridos. Al igual que los perros son capaces de formar fuertes vínculos con sus dueños.

  • Se odian a muerte con los perros

Los perros y los gatos tienen formas de ser muy distintas pero esto no quiere decir que no puedan llevarse bien o que no puedan vivir juntos. Todo depende de la socialización que tengan y la personalidad de cada uno. Si el gato al ver un perro sale corriendo, se activará en él (perro) su instinto de caza por lo que empezará a correr asustando al gato y perturbando su habitual estado de calma y tranquilidad.

  • Las mujeres embarazadas no pueden tener gatos

Esta creencia se da porque las mujeres embarazadas sienten temor de contraer toxoplasmosis (Lee más sobre esta enfermedad en nuestro artículo: La Toxoplasmosis y el embarazo) . Una enfermedad causada por el parasito intracelular toxoplasma gondii. Pero las probabilidades de que se infecte por el contacto con un gato son muy pocas, es más probable que lo haga por frutas o verduras mal lavadas, carne poco cocinada o contacto con suelos contaminados. No obstante es necesario verificar que el gato goce de buena salud para evitar riesgos y estar atento de sus vacunas.

  • Son curiosos

El dicho “la curiosidad mató al gato” es falso pues no todos los gatos son curiosos; esto depende de la personalidad de cada uno. La mayoría de veces guardan una distancia prudente frente a algo desconocido para ellos. Por otro lado hay otros más arriesgados que se atreven a explorar el mundo más de cerca.

  • No se pueden educar

Los gatos son animales muy inteligentes y tienen una gran capacidad de aprendizaje. Lo que sucede es que no son tan sociables como los perros por lo tanto no siempre estarán predispuestos como ellos. Por esto debes esperar a que el gato esté dispuesto y luego debes mantener su atención, pues si se aburre se irá rápidamente.

  • Mueve la cola cuando está feliz

Cuando el gato mueve la cola, al contrario que los perros, no está feliz. Esto solo lo hace cuando está muy estresado o nervioso y no quiere que lo molesten.

Sofía Cerón Villota
Auxiliar Área Digital
www.kanu.pet

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