Qué quiere decir braquiocefálico

El término braquiocefálico se ve reflejado en una patología conocida como síndrome respiratorio braquiocefálico, o síndrome de la obstrucción de las vías respiratorias altas; hace referencia a una serie de anomalías anatómicas que se observan con frecuencia en perros braquicéfalos.

Braquiocefálico se refiere a aquellas razas en las que ocurre una condrodisplasia del cartílago de la base del cráneo; conllevando a una disminución longitudinal del eje craneal; caracterizándose éstas razas por presentar un cráneo facial ancho y corto; donde la correlación del eje ancho del cráneo con respecto al eje largo del cráneo es igual o mayor a 0.8.

Razas braquiocefálicas

Las razas más afectadas son: Bulldog Inglés, Boston Terrier, Pekinés, Pug, Shih-tzu, Bóxer, Lhasa-apso, Mastiff , Maltés, Pinscher miniatura, Yorkshire terrier, Chihuahua, Bulldog Francés.

Entre las alteraciones anatómicas predominantes se encuentran: orificios nasales estenoticos, paladar blando elongado, estenosis de las narinas, sáculos laríngeos evertidos y en los bulldogs, la tráquea hipoplasica; las cuales predisponen al desarrollo de enfermedad respiratoria obstructiva.

El conjunto de estas alteraciones se denomina como Síndrome Braquiocefálico. La obstrucción prolongada de las vías respiratorias altas produce un aumento del esfuerzo respiratorio, dando lugar a eversión de los sáculos laríngeos y, en última instancia, a colapso laríngeo. La gravedad de estas anomalías es variable, pueden presentar alguna de ellas o cualquier combinación de las mismas.

Debido al Sindrome braquiocefálico las razas afectadas pueden presentar dificultad respiratoria; puede ser precipitada por ejercicio leve, especialmente en condiciones de humedad, o por cualquier evento que les genere estrés. Estos perros no manejan adecuadamente el incremento de la temperatura ambiental o de la humedad;  son altamente susceptibles a la hipertermia y al golpe de calor, inclusive en temperaturas bajo sombra.

Los signos gastrointestinales concurrentes como tialismo, regurgitación y vómitos, son frecuentes en perros afectados por el síndrome. En ocasiones, la enfermedad gastrointestinal subyacente es un problema concomitante en estas razas de perros; a veces es exacerbada por el aumento de las presiones intratoracicas que se ha generado como respuesta a la obstrucción de las vías respiratorias altas.

Tratamiento

El tratamiento debe estar dirigido a favorecer el paso de aire a través de las vías respiratorias altas y minimizar la incidencia de los factores que exacerban los signos clínicos; como evitar el ejercicio excesivo y excitación o temperatura elevada.

El tratamiento de elección es la corrección quirúrgica de los defectos anatómicos. La técnica quirúrgica específica depende del tipo de problemas que se presenten, puede incluir el ensanchamiento de los orificios nasales externos o la extirpación del exceso de paladar blando.

Recomendaciones

No hay que descuidar el manejo del peso y el tratamiento concurrente de la enfermedad gastrointestinal. No todos los perros chatos tienen qué padecer el síndrome braquicefálico, aunque la particular anatomía de estos animales de cara aplastada les hace propensos.

Unos ligeros cambios en el estilo de vida de estas mascotas pueden mejorar considerablemente la salud de estos pacientes:

  • Usa arnés anti tirones como el halti que consigues en nuestras tiendas en vez de collar.
  • Facilitarles un hábitat con ambiente de temperaturas suaves y de adecuada humedad relativa.
  • Mantener los orificios nasales siempre limpios de mucosidades.
  • Vigilar durante las comidas a los animales más ansiosos, evitando que se atraganten con los alimentos o con el agua.
  • Disponer siempre de agua durante los periodos de máxima actividad física (paseos).
  • Limitar el ejercicio con temperaturas elevadas (días calurosos).
  • Controlar la cantidad de comida para evitar la obesidad.
  • Disponer de un aire ms limpio con lo que lo puedes lograr con unas ramas de
    eucalipto fresco.
  • Realizar la vacunación anual contra la tos de la perreras.
  • Realizar periódicamente controles veterinarios.
Conclusiones

Los síntomas clínicos del síndrome braquiocefálico se pueden prevenir con la identificación temprana de las anormalidades que lo genera, como: la estenosis de las narinas, y la elongación del paladar blando.

La presentación de esta enfermedad se da principalmente en razas braquicéfalas; es por eso que si se tiene en casa un cachorro con esta característica se debe le debe hacer un examen del sistema respiratorio y descartar este síndrome.

Carlos Andrés Cortés
Médico Veterinario – Kanu Éxito El Poblado
www.kanu.pet

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